Conocida desde la antigüedad por los pastores, al menos su amplio vestíbulo. El hombre de la edad del Hierro y la época medieval dejaron restos de su presencia en ella.
Fuera del extraordinario tamaño de esta cavidad, ésta clásica de los espeleólogos que acuden a Cantabria, es ahora, sobre todo, una interesante travesía acondicionada, con un desnivel entre bocas de 432 m.
La cueva de Fresca tiene importantes similitudes con las demás grandes cavidades de su proximidad, sobre todo con las cuevas Coventosa y Cañuela. Su gran desarrollo y desnivel, el gigantismo en buen número de galerías (30-40 m. de anchura en la 5ª Avenida y Cañón Rojo),la gran Sala Rabelais (110 por 90 y 80 de altura), una importante travesía, río de cierto tamaño, etc.