En la ladera del monte Pando o monte de la Haza, se encuentra esta
oquedad abierta en la roca, que un día sirvió de refugio
o templo al hombre paleolítico. Fue descubierta en 1903 por Hermilio
Alcalde del Rio y Lorenzo Sierra en una zona estratégica, desde
donde se controla la confluencia de dos de las principales vías
de comunicación natural de la zona.
Las pinturas visitables se encuentran a unos 65 m de la boca. Serepresenta
temas agrupados en dos conjuntos: de animales y no figurativas, con
líneas sueltas y series de puntos. Su autor fue un auténtico
maestro, de estilosencillo y gran expresividad. Las condiciones naturales
en que se conserva la cueva hacen de esta visita una experiencia única.